La educación y el trabajo en equipo como factores principales para tratar la diabetes

Cuando se discute la diabetes, estamos hablando de cómo una de las principales epidemias del siglo XXI se extiende sobre la población. ¿Cómo tratarlo y detenerlo? La principal herramienta para la prevención de complicaciones y el desarrollo de la diabetes radica en la educación, no sólo para la población en general, sino también para los diferentes profesionales de la salud que, de una manera u otra, participan en el cuidado de los pacientes. Esto permitirá una mejor interacción en cada encuentro entre la persona y el proveedor de atención médica, maximizando el cumplimiento del tratamiento y logrando un mejor control metabólico para reducir el desarrollo de la diabetes, su progresión y complicaciones asociadas. En la actualidad, la innovación y la tecnología ofrecen nuevas y diferentes opciones de tratamiento para la diabetes. Hay muchos medicamentos orales que trabajan en diferentes defectos fisiológicos identificados en esta condición. Del mismo modo, ha habido nuevos medicamentos inyectables, que no son la insulina y ayudar a mantener un control adecuado de los niveles de azúcar en la sangre y mantener o reducir el peso corporal. También hay nuevas insulinas y métodos de administración de esto que permiten una mejor simulación de la secreción de insulina que se produce en una persona que tiene diabetes. Todo esto, además de la aparición de nuevos métodos para controlar los niveles de azúcar en la sangre para individualizar la terapia ayuda a cada persona con diabetes a lograr y mantener un control adecuado, ralentizar la progresión de la enfermedad y sus complicaciones. A pesar de todos estos avances no han sido capaces de reducir nuevos casos de diabetes, detener la progresión de la enfermedad o el desarrollo de complicaciones crónicas de este. En ese momento, en Puerto Rico no hay datos sobre el control de la diabetes. Los datos del Departamento de Salud muestran que el control de la diabetes de Estados Unidos en la nación, medido por el porcentaje de personas que lograron una A1C inferior al 7,0%, ha mejorado hasta el 55,7% en el período entre 2003 y 2004. ¿Cuánto más puede mejorar la situación? ¿Qué se puede hacer para lograrlo? Todavía hay un largo camino por recorrer. Hay suficientes herramientas para obtener un control adecuado de la diabetes y las condiciones asociadas. Para lograr detener esta epidemia, se necesitan esfuerzos conjuntos entre profesionales de la salud, organizaciones profesionales y no profesionales relacionadas con la diabetes, la industria de seguros, la industria farmacéutica, el gobierno y la población en general. Debemos aprender a trabajar juntos. Por lo tanto, lograría una mayor conciencia de cómo prevenir y controlar la diabetes y cómo individualizar la terapia para lograr el máximo beneficio con el menor riesgo y probablemente el mejor costo para cada individuo. Sólo entonces pondrá fin a la diabetes mellitus en Puerto Rico y así contribuirá a una mejor calidad de vida a nuestra gente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *